top of page

"Estar en la Luna"

Actualizado: 21 jul 2019

La conquista de la Luna, el poner el pie sobre ese punto brillante, supuso una de las mayores hazañas de exploración realizadas hasta ese momento.


Toda la Humanidad en vilo, países enteros desvelados bajando a la vez que Neill Arstrong del Apollo XI. Cuatro días de viaje desde el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral, hasta el Mar de la Tranquilidad. Cuatro días de inquietud. La madrugada del 21 de julio de 1969, a las 2.056 (UTC) los adultos despertaban a los niños para que asistieran a “ese momento histórico” Edwin Aldrin bajó en segundo lugar. Recogieron muestras, pusieron una bandera y una placa e hicieron varias fotografías que todos hemos visto alguna vez.

“Este es un gran paso para el hombre, pero un gran salto para la Humanidad”, dijo Neill Arstrong al descender el primero, “Magnífica desolación”, añadió Edwin Aldrin cuando lo hizo poco después.


Como supondréis yo en ese momento estaba “en el bolsillo de mi madre”, según mi abuela. Eso no me libró de ver repetidas veces durante mi infancia las imágenes del alunizaje, preguntándome en secreto, cosas de niños, cómo pudieron estos grandes hombres pensar y decir algo tan acertado y significativo justo en ese instante.


Al pasar los años descubrí que había un tercer astronauta, Michael Collins, piloto del módulo de mando, que quedó orbitando para que fuera posible el regreso. Existen varias versiones sobre cómo se decidió quién pisaría primero el satélite. Parece que fue una mezcla de suerte y protocolos lo que hizo que Arstrong, que al revés que Aldrin no deseaba ese honor, lo obtuviera.


Hace algunos años pude ver de cerca en Washington, en el Museo Nacional del Aire y del Espacio, el famoso módulo lunar. Parece increíble que tres personas pudieran conseguir aquella hazaña y volver con vida en aquel pequeño habitáculo. Me pregunté qué estaría haciendo Michael Collins durante el alunizaje, allí solo. Y hoy, gracias al dooodle lo he descubierto… Michael Collins, a quien más y mejor iba a sonreir la vida, cuya fortuna se calcula en 100 millones de dólares…estaba tomándose un café.


La conclusión es clara, relax.



 
 
 

Comentarios


© 2023 by Name of Site. Proudly created with Wix.com

  • Facebook Social Icon
  • Twitter Social Icon
  • Instagram Social Icon
bottom of page